Como pez en el agua

Cada que me meto en un cenote me siento libre. Estos hoyos místicos llenos de agua están en la Península de Yucatán y se dice que hay más de cinco mil en ella. Desde la primera vez que fui a uno, hace unos tres años, pude comprobar el por qué la gente les da tanta importancia.
Recuerdo una vez que visité los cenotes Samulá y Xkekén. Ambos son de tipo caverna y están en el mismo lugar en Yucatán. Hice un road trip desde Cancún para visitarlos en la mañana y después disfrutar en la tarde de Chichén Itzá.
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Cenote Samula

Xenotes Oasis Maya Misticismo, naturaleza y aventura en cuatro diferentes cenotes. Kayak, rappel y mas todo incluido. Riviera Maya

La sensación al entrar en cualquier cenote es casi indescriptible, algo que se tiene que vivir en carne propia. El agua es helada, pero claro que con el calor que hace en esos rumbos se vuelve una experiencia muy refrescante. El escenario es imponente, incluso al principio puede dar un poco de miedo, pero una vez dentro del agua todo cambia, el contacto con la naturaleza a mi siempre me pone súper feliz y al salir me siento recargado de energía. Bien dicen que el agua es vida, y sí, cada vez que nado en un cenote puedo darme cuenta que estoy vivo.
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Cenote Xkeken

Xenotes Oasis Maya Misticismo, naturaleza y aventura en cuatro diferentes cenotes. Kayak, rappel y mas todo incluido. Riviera Maya